El Mhol (Movimiento Homosexual de Lima) cumplió 25 años, y nos aunamos a las felicitaciones por sus bodas de plata y todos estos años de lucha por los derechos de la comunidad LTGBI. El Mhol fue fundado en octubre de 1982 a partir de la iniciativa de gays intelectuales de izquierda reunidos en torno a la figura de Roberto Miro Quezada, un estudioso de las ideas del filósofo francés Michel Foucault acerca de la sexualidad. El primer manifiesto de la institución fue impreso y distribuido junto con una encuesta en el círculo de amigos de los fundadores, defendía ante todo la libertad de las personas para explorar el amplio arco iris de la sexualidad.
Para conmemorar 25 años de luchas, resistencias y visibilidad, el Movimiento Homosexual de Lima
(Mhol) organizó el Encuentro Internacional: “Resistencias de lo Insumiso. Testimonios, reflexión y crítica sobre el movimiento LTGBI en América Latina”,en este mes de Octubre, el mismo que se propuso generar un espacio de diálogo y reflexión que permita construir una mirada crítica de los logros, limitaciones y perspectivas del movimiento LTGBI en América Latina y España. El evento reunió a un conjunto de reconocid@s líderes, académicos, intelectuales, socialistas, escritores e inconformes gays, lesbianas, trans y queers procedentes de nueve países de América Latina y España. (ver nota) La directora ejecutiva, Ruth Ramos Azañedo, en sus palabras iniciales señaló los tres momentos 
históricos por los que atravesó la institución. El primero en los años 80 centrado básicamente en la visibilidad de lo homosexual a partir del activismo de gays vinculados a la izquierda política. El segundo, en los 90, en donde las lesbianas irrumpen con fuerza en el escenario político del movimiento, así como los jóvenes de distintos sectores sociales y económicos, lo que vuelve más inclusiva a la institución en un contexto de luchas por la recuperación de la democracia. El tercero, en este nuevo siglo, supuso una mayor reflexión sobre las políticas identitarias de lesbianas, trans, gays y bisexuales (LTGB). Además ha organizado la muestra de video y fotografia "Construyendo un Arco Iris, voces LGBT del presente del pasado y del futuro". Esta recopilación trata de unir voces del movimiento LGBT del Perú y sus miradas en el tiempo sobre los diferentes niveles de su construcción. la muestra está presentandose en el C.C. de España hasta fin de mes. (ver nota) A lo largo de la muestra encontraremos registros de la cotidianidad y activismo de Oscar Ugarteche, Kike Bossio, Aldo Araujo, Ruth Ramos y much@s otr@s que a lo largo de dos décadas y media han pasado por las filas del Mhol, y exploramos las historias y expectativas de los jóvenes  que en pleno siglo XXI hacen suyas las luchas de los movimientos LTGB. Todas estas historias se encuentran y fusionan en “25 años de comunidad” con las de los cientos de ciudadanos LTGB que año a año toman las calles de Lima con los colores del arco iris en las Marchas del Orgullo. Es interesante destacar que el Mhol realizó dentro de sus primeras actividades para darse a conocer ante la opinión y la sociedad una particular versión de la novela de Manuel Puig, El Beso de la Mujer Araña, en la que participaron Beto Montalva y Pipo Ormeño. En aquel momento la puesta en escena en el teatro Segura causó mucha controversia y expectativa. Lamentablemente, las celebraciones se vieron empañadas por un acto vandálico a la muestra el dia 23 de octubre, lo que demuestra que aún hay mucho trabajo por hacer. Fotografías rotas, banderas con los colores del arco iris pisoteadas, un televisor en el suelo y otros materiales destrozados dejaron a su paso dos escolares que ‘visitaron’ esa tarde la muestra de fotografía y vídeo Construyendo un Arco Iris, , 25 años construyendo comunidad: pasado, presente y futuro de lesbianas, trans, gays y bisexuales en Perú" organizada por el Movimiento Homosexual de Lima (Mhol) en el Centro Cultural de España (CCE). (ver nota) OSCAR UGARTECHE HABLA SOBRE SU PASO POR EL MHOL. ENTREVISTA
"Yo en realidad no tuve un paso por el MHOL. Llevo el MHOL inscrito como un tatuaje. Los que
somos del MHOL nos quedamos casados. Yo soy y seré MHOL en mi tumba y posiblemente quede en la historia más por el MHOL que por los libros o las otras cosas que he hecho." 1. ¿Qué es lo que más recuerdas de tu paso por MHOL? ¿Cómo afectó tu vida el vínculo que tuviste con la institución? Creo que para los fundantes del MHOL no hay tal cosa como nuestro paso por allí. Nosotros lo lanzamos y somos eso, nos guste o no. Yo estoy muy orgulloso de haber sido parte de ese pequeño grupo que desde 1980 hasta 1982 impulsamos la creación del MHOL con ROBERTO MIRO QUESADA, BETO MONTALVA, MANOLO LUJAN y que, luego, en octubre de 1982 se animó a reaccionar por la detención de un medio centenar de chicos en la Discoteca "Perseo" de San Borja. En 1983 este grupo convocó la reunión de Punta Negra en casa de Manolo Forno. Mientras tanto yo estaba en Nueva York y Roberto me orientó hacia un pequeño grupo llamado
Lavender Left que sirvieron de guía para nosotros. Su director también dirigía la revista "The Advocate" que abogaba como indica su nombre por los derechos LGBT. Luego me indicó que andaba por allí Foucault y que era útil saber qué pensaba sobre los movimientos porque estaba escribiendo sobre estas cosas. Estaba en NYU y lo llamé seguramente con la ayuda de los amigos de LL y nos encontramos. Eso sirvió, aunque no parezca, para ese primer impulso y para nuestro discurso fundante del arco iris de la sexualidad que más tarde saldría publicado en el I tomo en español de la Historia de la Sexualidad de Foucault en editorial Siglo XXI. Esos años de militancia, de crear comunidad, de dar la cara por primera vez, de hacer inscribir el MHOL en registros públicos. La abogada del estudio de Javier de Belaunde aún me lo recuerda cada vez que nos vemos y por eso le estoy muy agradecido a Javier. Lo debates con Rebeca sobre si la lucha es una o no es una, en medio de la guerra interna, fue muy interesante y muy importante. Logramos el primer movimiento unificado creo que en la historia. Pudimos empujar las campañas públicas de prevención de SIDA y ayudamos a instalar con dinero de un proyecto nuestro, un laboratorio en San marcos para pruebas de Elisa, al mismo tomándose pruebas en la oficina como un proyecto piloto. La discusión sobre si somos un ente que mira a la sociedad o mira a la comunidad LGBT fue un debate muy áspero que terminó en una ruptura dolorosa en 1989 y una refundación con para el público. Eso fue oro. Tener un MHOL que mira a la sociedad y se plantea los problemas LGBT cara a la sociedad fue muy
educativo para todos dentro y fuera del MHOL. La experiencia de convocar en el teatro Segura a un millar de gays por primera vez en el Perú para ver una obra de teatro gay fue también singular. Esa semana me fui a Bolivia pero los preparativos y las negociaciones fueron espectaculares, cuando decir "gay" era un adjetivo calificativo despectivo y no un sustantivo. El chisme al regreso de mi viaje fue que Roberto el chileno (no recuerdo su apellido) y Kike estuvieron espectaculares. Las tensiones creadas en 1990 cuando en las elecciones de ese año surgió ante la opinión pública en boca de Nicolás Lucar en tono de tía vieja el escándalo que un conocido homosexual fundador del MHOL fuera candidato a Presidente del BCR nos llevó creo que a un cambio de estrategia. Hubo un cierra filas y mandamos una campaña de prensa todos los que íbamos a los medios, o sea Kike Bossio, Rebecca y yo desde ese momento, y dimos la lucha en el tema antidiscriminatorio. Es verdad que ese incidente terminó con mi vida política pública en el Perú y terminó también con mi existencia como columnista de periódicos. Seguramente ese día debí haber migrado para rehacer mi vida en otra parte, pero no lo hice y creo que la lucha por la defensa de la democracia en la década de los años 90 fue por eso, para mí, una causa muy importante. Lo que estaba en cuestión era la discriminación pura y dura. Intento recordar el nombre del joven pintor de anteojos con quien hicimos el trabajo cuando en 1996 detuvieron a 600 muchachos y chicas en las discotecas del centro de Lima por orden del alcalde Andrade y la discusión sobre si de lo que se trataba era de que el MHOL actuara, como siempre hizo, o si la juventud afectada se involucraba en esto. En medio de la represión de los años 90 este muchacho logró organizar un grupo muy grande que
salió a demandar sus derechos a las calles. Con esa base social fuimos a conversar con Blanca Nelida Colán, fiscal de la nación, hoy en la cárcel, y con Ketin Vidal, en ese entonces ministro del Interior, sobre las razones de las detenciones y la necesidad de que no se repitieran este tipo de casos y que se investigara lo ocurrido. En los años 90 las intervenciones y detenciones policiales fueron resueltas con la ayuda del congresista Javier Diez Canseco sin cuya ayuda no hubiera sido podido esclarecer los acontecimientos
diversos. Es extraño pero la prensa internacional a las detenciones de gays y lesbianas en el Perú de los 90 no le prestó atención mientras cifraba toda su atención sobre los éxitos económicos del régimen. La decisión más trascendental en medio de todo eso fue al final del Gobierno de Fujimori, cuando fue evidente que mi papel en el MHOL era de tapón más que de facilitador. La distancia generacional por un lado, y la necesidad de que se rehicieran cuadros, de otro, me hizo pensar en la urgencia de salir y dejar el manejo de la institución a los siguientes. La amenaza fue que esto no sucedería. Mi apuesta fue que sí. Y así celebramos 25 años del MHOL ahora. En el camino perdimos muchos y muchas camaradas. Unos/nas al extranjero, otros/as a mejor vida
pero creo que todos ganamos experiencia, espacio y dignidad. Es inevitable recordar a mis camaradas de lucha y amigos Beto Montalva, Pipo Ormeño, Roberto Miro Quesada, Hugo Salazar, y a algunos sobrevivientes como Birger Angvik cuyo apoyo y el de Noruega fue vital, y de Edgar Guillén quien siempre estuvo listo para darnos la mano desde el primer momento. El primer ciclo de teatro gay que hicimos en el verano de 1985 fue de la mano de lo mejor del trato peruano de la época, El Teatro del Sol y Edgar Guillén. Soy un hombre muy afortunado por haberlos conocido y por haber compartido los riesgos de la lucha con ellos y ellas. Si ahora vivo lejos del Perú es porque en el Perú no podía trabajar ni vivir. Ese fue el costo de todo esto. Bien pagado. Lo volvería a hacer con gusto. La injusticia me revuelve. Yo en realidad no tuve un paso por el MHOL. Llevo el MHOL inscrito como un tatuaje. Los que somos del MHOL nos quedamos casados. Yo soy y seré MHOL en mi tumba y posibemente quede en la historia más por el MHOL que por los libros o las otras cosas que he hecho. El MHOL y la comunidad LGBT en general deberían de tener una mayor relación con la prensa televisiva y escrita al menos. En el Perú siguen habiendo programas cómicos que son lesivos a nuestra dignidad y eso hace rato debería de haber terminado. La igualdad de derechos nos sigue urgiendo. 2.- ¿Cómo ha cambiado el entorno social y político en lo que se refiere a la situación de lesbianas y gays desde 1982 hasta la fecha? La lucha del MHOL fue por cambiar conciencias y eso, en efecto, ha ocurrido. El cambio de conciencias no es automático ni generacional, contrario a lo que piensan algunos jóvenes. El trabajo de medios fue muy importante en el cambio de las conciencias y la educación de que somos iguales pero distintos ante la sociedad ha cambiado absolutamente el escenario. A pesar de esto, hay constantes como la falta de fuerza de la juventud en romper esquemas. Esta sociedad pacata sigue siendo pacata y no veo el desparpajo requerido para crear una sociedad nueva salvo en Villa el Salvador donde en un film de Felipe de Gregori he podido ver un pequeño grupo de chicos alegres y desparpajados. Todo lo demás esta debajo de esa piedra de lo difícil que es ser LGBT que a mí me carga mucho después de tanto tiempo. Nosotros creíamos que trabajando en medio de la anomia de los años 80, cuando la sociedad se reorganizara, estaríamos dentro de su sentido común y que la siguiente generación sería más libre. Creo que de hecho lo es. No contábamos con la militancia activa de la iglesia católica en contra de nuestros derechos. Es una vergüenza. 3. ¿Cuál crees que ha sido el principal ( o principales) aporte de MHOL en estos 25 años?
Creo que eso no lo puedo decir como actor. Eso lo tendrán que decir otros.
4. ¿Cuáles piensas que son los retos que MHOL debe enfrentar ahora en 2007 y de que manera son
distintos a los que enfrentaba la institución en la época en la que eras uno de sus dirigentes? El Perú es un país horrorosamente conservador. El primer papel del MHOL hoy como ayer es mostrar los lados del respeto al otro y trabajar por la ley de no-discriminación contra la población LGBT. No hemos logrado un solo cambio legal dentro del Perú en estos 25 años, al tiempo que hemos ayudado a otros a hacer sus cambios en sus países. Eso está pendiente. La ley de parejas igualmente está pendiente. La visibilidad creciente de la comunidad LGBT igualmente está pendiente aunque es claro que hay visibilidad contra la total falta de visibilidad hace 25 años. No hay que permitir que ningún agente católico o sacerdote, o cardenal hable sobre cuestiones TLGB sin responderle de inmediato en los mismo medios. De otro modo ganan el sentido común, y peor, oprimen a los/las más jóvenes que están recién buscando a ver que quieren con su sexualidad. Esto se hace de cara a la sociedad y no de cara la comunidad. Desenmascarar a los que se oponen a nuestros derechos, y hacerlos públicos en delitos sexuales en la medida en que haciéndolos públicos mostramos la doble moral imperante. Yo recomiendo seguir a sacerdotes del Opus que ahora están en escuelas, por ejemplo. Si se repite lo de México, deberían de haber pederastas en alguna medida, como en los Legionarios de Cristo.. Lo que acaban de hacer en Estados Unidos con el representante republicano encontrado en un baño público buscando sexo con hombres es un ejemplo de lo que digo. Encontrar un político in fraganti sería un gol para nosotros. Hacerlos públicos a la prensa, hacer escarnio de ellos sin piedad como ellos hacen de nosotros sería una felicidad liberadora.. El MHOL y la comunidad LGBT en general deberían de tener una mayor relación con la prensa televisiva y escrita al menos. En el Perú siguen habiendo programas cómicos que son lesivos a nuestra dignidad y eso hace rato debería de haber terminado. La igualdad de derechos nos sigue urgiendo. Tomado de la pagina de MHOL Visita la pagina del Movimiento Homosexual de Lima: http://www.mhol.org.pe/ |