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¿Activismo o interes y protagónismo? |
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Activismo. Palabra usada muy comúnmente en este tipo de medios. Activismo, hacer activismo y /o activistas. De hecho, todas estas palabras se relacionan unas con las otras. Quizá, para muchos el ser activista o hacer activismo se entiende de forma muy clara. Para otros, en cambio, el significado se vuelve confuso y a veces contradictorio. No obstante ello, compartiré con Uds. mi particular concepto al respecto.
En principio se debe mencionar que el "activismo", osea el hecho de hacer cosas activamente esta -en ese caso- circunscrito a la temática glbt (gays, lesbianas, bisexuales y trans), es hacer "algo" que favorezca de forma mayoritaria a la comunidad o comunidades glbt peruana. Para dicho fin existen muchos medios. Podemos hablar de "hacer algo" que favorezca a muchos o al menos que anhele ello, y en ese sentido el accionar político-reivindicatorio de derechos es uno de los accionares más amplios al respecto. Ahora bien, este accionar no se limita únicamente a reivindicar derechos de forma sindicalista a través de marchas de protestas, éste también abarca propuesta de corte más teórico. Pero no es la única forma de hacer política. Para muchos sociólogos el concepto de política es más amplio al referido a “la toma de decisiones de un grupo para la consecución de algunos objetivos”, concepto clásico de política, sino que entienden el accionar político como el "ejercicio del poder en relación a un conflicto de intereses” o en su sentido más ético como "una disposición a obrar en una sociedad utilizando el poder público organizado para unos objetivos provechosos para el grupo". De este mismo hecho se puede desprender que las manifestaciones artísticas como exposiciones de artes o intervenciones culturales -que algunas personas y grupos glbt realizan - son parte también del accionar político. Ahora bien, concentrándonos en el accionar político glbt en Lima - por citar un ejemplo- se evidencia en el la existencia de varias agrupaciones que desarrollan actividades y diferentes acciones desde las distintas posibilidades de los grupos o personas en pro de los derechos glbt. Actividades que están mayoritariamente imbuidos dentro de los derechos políticos y civiles; así como de los sociales, económicos y culturales. De los cuales de alguna u otra forma l@os activista o grupos de activistas reivindican en sus demandas, ya sea de forma conciente o de manera más inconciente e íntimamente relacionada con una ideología política ya sea claramente desarrollada o no.
Por otro lado, se desprende también de dicho concepto, que el/la activista esta íntegramente relacionado a un accionar filántropo en beneficio de un determinado grupo humano. Para muchos esto es producto de observar una serie de inequidades que viven los glbt -en algunos aspectos- en contraposición con los heterosexuales. He de ahí la existencia organizada de grupos o personas a modo individual que proponen una serie de propuestas diversas tanto en sus métodos como en su ideología, pero que buscan en sí cambiar con esas inequidades. Así pues, tenemos por un lado - refiriéndonos a Lima- gente que ve temas sobre la prevención del VIH- SIDA, otros que manejan talleres para el autoestima y el reforzamiento de conductas, también los que ven el aspecto legal, los que promueven un cambio desde una mirada socialista, de centro izquierda u otros que lo buscan desde el neoliberalismo, etc.
Pero sin duda, mi cuestionamiento va al hecho de que algunas de estas actividades se convierten en proyectos financiados por ONGs o Financieras -cosa que me parece entendible pues hay gastos que cubrir en una actividad- el problema ético para mi surge con el hecho de asalariar a los supuestos filántropos activistas. Esto es algo que me cuestiona constantemente. Por ejemplo hace unos días se anunciaba una campaña de no discriminación en una conocida plaza de Lima. Me parecía estupendo este tipo de actividades, pero luego me cuestioné el hecho por dos motivos. En primer lugar, la organización estaba a manos de un colectivo que tenia un proyecto específico y que ésta era -al parecer- una de sus actividades presupuestadas a las que debía rendir cuentas. Y lo segundo, que el entusiasta "activista" quien se esforzaba fervientemente por dicha actividad era un asesor asalariado de dicho proyecto. Yo me preguntaba ¿Dicho entusiasmo es por la actividad en sí - que también resulta cuestionable - o más bien su entusiasmo respondía a las condiciones laborales a las que esta sujeto por el sueldo que le pagan? Es decir en que punto sus esfuerzos de convocatoria, operatividad de la actividad u otras futuras actividades son productos de la presión por cumplir metas y objetivos trazados por su centro laboral.
¿El activismo como acción voluntaria deja de serlo por estar sujeto a un sueldo?¿ eso es lo ideal o a lo que debemos apuntar tod@s? ¿Es adecuado tener un sueldo a costas de un activismo en pro de las inequidades de otros personas glbt? ¿La mayoría de activistas viven del activismo asolapadamente? Son ideas y planteamientos que simplemente de dan que pensar.
Y es que es curioso pensar que la gran mayoría de activistas en el medio, laboran en ONGs o instituciones de ese tipo. Desde ONG o instituciones como Demus, Manuela Ramos, Flora Tristan, Promsex, Runa, Encuentros por el Arte, Claden, Impares, Estudios de Genero, Coordinadoras de Derechos Humanos, otras muchas otras más. Es curioso, pero es asi, su chamba es hacer activismo, para eso le pagan o se pagan en otros casos.
Pero el ser activista no sólo consiste en militar en un determinado grupo y plantear una que otra actividad o campaña determinada. L@s hay también de escritorio. Si, desde un escritorio usualmente académico. Como por ahí alguien me dijo, de aquellos que se la pasan todo el santo día escribiendo, teorizando, volando en la estratósfera de la teoría de género y por supuesto escribiendo mail al grupito de iluminados del activismo para que l@ tomen en cuenta en su próximo foro o conversatorio. Son aquell@s que suben y bajan de aviones con destinos a conferencias de todo tipo, son los "abanderados" de los movimientos glbt y los marcan las agendas a su mero capricho y protagonismo personal. No obstante ello, no son los únicos. También existen los activitas ultra izquierda y autogestionarios, los supuestos abanderados de los pobres y marginados glbt que ante cualquier oportunidad también toman su avión y se vuelven iluminados académicos. De ellos lo mas difícil de entender es su doble discurso, por una lado en contra de la ONGs, pero que increíblemente obtienen de ellas, beneficios significativos. Por otro lado el constante cuestionamiento a las convenciones o congresos pues supuestamente no sirven para nada, pero que curiosamente participan de ellos financiados nuevamente por ONGs, y así podríamos seguir mencionado su ambivalente discurso socialista.
Definitivamente hay muchas contradicciones, muchas actitudes cuestionables, muchos intereses, protagonismos, personalidades y agrupaciones de por medio. Con todo ello no deseo desanimar a nadie en su labor desinteresada, pero si hacer evidente este tipo de cuestionamientos que no se suele hacer.
Carlos Omar Araya Estudiante de la UNMSM
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