Sex and the City, lo gay como circunstancia PDF Imprimir E-Mail

No obstante haber concluido en su país después de seis temporadas (1998-2004), la producción de la cadena HBO llegó tarde a laSample Image TV abierta en México donde se enfrentó a la censura.

 

Inspirada en la novela homónima de Candace Bushnell y también premiada por la norteamericana Alianza Gay y Lesbiana Contra la Difamación (GLAAD) en 2003, es como el equivalente femenino de Queer as Folk, (aunque debiera ser al revés pues QAF apareció tres años después) ya que versa sobre la vida doméstica, intimidades, amores y acostones de cuatro amigas  tan diferentes como complementarias.

Samantha (Kim Cattrall) sería Brian por promiscua, por su obsesión con su edad y por el tamaño de los paquetes; Carrie (Jessica Parker) es como Michael por centrada y por ser principal narradora de la historia; Charlotte (Kristin Davis)sería como Ted por conservadora, ingenua, creer en el amor romántico y esperar eternamente al hombre perfecto; y Miranda (Cynthia Nixon) sería Emmett por estrafalaria, temeraria y audaz. Si Emmett es el más femenino en QAF, Miranda es  masculina y refleja misantropía, pues para ella los hombres son para usar y tirar, es muy al estilo “lesbian chic”.

Sexo en la Ciudad, igual que QAF para los gays, dicta a las mujeres citadinas modas en el vestir, en las actitudes y en el pensamiento, rompe tabúes sexuales e inspira modelos de vida y sirve de estandarte para varias causas, sobre todo contra el machismo gringo; es referencia obligada en el feminismo como QAF para el homosexualismo contemporáneo (aunque sólo dos de sus protagonistas son en la vida real gays).

En al menos 25 capítulos, la homosexualidad sale a colación más como una circunstancia que como postura que refleja la 
Sample Imagerealidad gay de la Urbe de Hierro. Es un hilo argumental casual y qué mejor si es con personalidades cercanas al feminismo, pues es credo que para una mujer es mejor amigo un gay que otra mujer y para un gay una mujer que un hombre. La homosexualidad se presenta aquí como aliada del feminismo a ultranza que trata de resolver líos con la contraparte varonil, pues el gay es un ente que tiene en sí mismo ambas  sensibilidades.

En esta comedia de situaciones con elementos dramáticos y anecdóticos, los dos personajes homosexuales, Stan y Thony, son antagonistas cómplices de las protagonistas, les dan consejos sobre cómo seducir al galán en turno que compartirá sus camas y traumas sexuales, a los cuales buscaron las mejores amigas subsanar en cotilleos de café donde el deber ser correcto de las costumbres es abatido con un ‘¿por qué no  tomar el riesgo?’

Si alguna vez se han preguntado de qué hablan y en qué conspiran las chicas mayores de 30 cuando se reúnen, Samantha, Carrie, Miranda y Charlotte son ejemplo y no tienen reparo ni  pudor de hablar en pleno almuerzo de penes, tamaños, bolsas (escrotos), felaciones y de cómo el hombre debe comerse al conejo (vagina), así como de consoladores, pechos, traseros y  sexo anal, aunque la traducción al español se evitó la procacidad y se quitó la picardía a los diálogos originales en inglés. La censura mexicana cortó o eliminó los capítulos  atrevidos donde había escenas eróticas y algunos desnudos subidos de tono.

La quinta dama de la serie es Stanford Blatch (Willie Garson), el gay principal de la historia quien es la conciencia que ubica a Carrie y Charlotte en el trato sentimental con los varones aunque siempre reflejó su inseguridad y desprecio hacia aquellos gays que no cumplen con el look de rigor.  Personaje de buen gusto en el vestir, amanerado, maduro y conocedor del teje y maneje del ambiente neoyorkino y por tal conector de las bellas damas con el glamour gay donde nunca  faltan farras en discos y fiestas de travestidos. Siempre aferrado a su época de loca, este personaje contó su historia que terminó con su casamiento con el bailarín Marcus Adente, de 20 años menos y con quien casi termina al descubrir su pasado como escort.

El otro gay es Anthony Marentino (Mario Cantone), de edad indefinida pero siempre juvenil como Dorian Gray y que derrocha glamour, es la más perra de todas dice de sí mismo, amanerado y con mucha experiencia en eventos sociales, especialmente bodas. Tiene como obsesión ver casada a Charlotte, aconsejándole sobre la manera de encontrar al marido perfecto. Es experto en consejería sexual, de modo que cuando Charlotte se la pasa en abstinencia le advierte: “si pronto no metes algo ahí dentro, tu conejito no crecerá, baby”.

El listado de amantes de estas mujeres es interminable (igual que las de Brian en QAF) pero con una constante: algún defecto 
físico, emocional o de actitud no los hicieron maridos ideales, sino sólo amantes ocasionales o vitalicios con derechos. Paralelo a su éxito, la serie producida por Darren Star, gay,  fue vilipendiada por conciencias conservadoras acusándola de superficial, inmoral, hedonista y por contribuir al comercio de la carne y de la mujer como objeto sexual, así como soez y pornográfica. Curiosamente es lo mismo que opinaron de QAF cuando apareció la versión de Showtime en América.

Aparte de sus dos personajes gays y los travestidos con pluma,  Sex and the City es muy filogay porque el equipo de escritores 
de los guiones viven bajo sospecha y por ende fueron acusados  de ignorar la esencia de la sexualidad femenina; las voces 
moralistas advirtieron que las mujeres no hablan tanto de penes ni del tamaño como lo hacen las protagonistas, “eso es  más de los gays”, acusaron.  Los timoratos advirtieron que Carrie & Co., más que una serie de mujeres heterosexuales, parecía más de lesbianas de closet,  reforzaron su dicho por el alto índice de teleauditorio  lesbiano que tuvo esta sitcom gringa. En un capítulo de los  también filogays Simpson, la lesbiana Patty Bouvier dijo: “es un grupo de chicas solteras que viven como homosexuales”.

 El desliz lésbico de Samantha afianzó el argumento. Ella tuvo amores con la pintora Maria Diego Raez (la famosísima Sonia 
 Braga
) con quien estuvo a punto de formalizar una relación que escandalizó a sus amigas. La relación fue difícil, sobre todo en materia sexual pues Maria no obstante su preocupación por educarla, no pudo evitar que Sam echara de menos lo que ella 
 no tenía, por más que le hizo el amor con un cinturón provisto de consolador. El capítulo fue toda una lección gráfica sobre 
cómo hacen el amor las lesbianas, quedando bien sentado que es más emocional que físico. El romance quedó en anécdota cuando al final Sam confía a sus amigas que no es lo mismo un pene de buen tamaño que un consolador.

Los gays envidiamos a Sam, pues fue apapachada por un chico que pasó de modelo a actor en la realidad (se asegura que es 
pésimo). Jason Lewis le dio vida a un mesero llamado Jerry que luego se vuelve actor con ayuda de Sam. El personaje de Jason logra que ésta, después de librar una lucha contra el cáncer de mama, siente cabeza definitivamente con él pese a la diferencia en edades y a la ambigüedad sexual del rubilindo galán.Jason Lewis fue la imagen inolvidable de una marca de vodka considerada como la favorita de la comunidad gay e inclusive la publicidad apareció en revistas y sites gays norteamericanos con el modelo sentadito, desnudo y haciendo reposar la botella de vodka entre sus piernas, en clara referencia a su pene, una estrategia Sample Imagepublicitaria intencional que elevó las ventas de la marca en las discos gays.

 Pero el “lesbian chic” norteamericano no quedó desprotegido con el final de Sex and the City, pronto encontraron reemplazo en series lésbicas que quizás nunca se proyecten en TV abierta en México, como Sugar Rush, The L Word y Queer eye for the Straight Girl (la versión femenina de la también llamada Cinco  Favoritos Gays), que según expertos en espectáculos representa, en aras del marketing, el más puro lesbianismo ultrafemenino, una muestra más de los viejos estereotipos y nuevas elecciones sexuales que navegan entre la apertura y la calentura sexual.

Sex and the City proyectó su último capítulo por Azteca 7 recientemente, dejando una agradable huella mediática. Al final, cada una encontró la horma de sus zapatos en los brazos de un hombre. ¿Y qué fue de los personajes gays?, sepa.

 

X    Rafael Sánchez Zanella

Tomado de Anodis.com

 

 

Revisa también más sobre "Sex & the City: The Movie" y la salida del clóset de Cinthia Nixon en:

http://cine.deambiente.com/cynthia-nixon-la-actriz-de-sex-and-the-city-se-destapa

http://cine.deambiente.com/vuelve-carrie-bradshaw-y-sus-amigas-en-sex-the-city-the-movie

 
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