Este es un reportaje que publicó la revista virtual El Escorpiano.cl respecto al ambiente lésbico en Chile y en Internet.
Siempre que leemos un reportaje acerca de los movimientos gays en el mundo, nunca se deja de mencionar a las lesbianas. Cuando se nombra alguna organización, la palabra "lésbico" siempre se muestra como una especie de prefijo, ejemplo "partido lésbico gay", o bien como un apellido que va al final de la frase, ejemplo "Unión de homosexuales, bisexuales y lesbianas", sin embargo, rara vez se refiere a ellas como un grupo humano e independiente.
Según Hernán González, sociólogo de Concepción, los homosexuales tienden a mencionar a sus compañeras cuando se trata de lograr metas. Una forma de aparecer ante la sociedad como un grupo mixto y de ese modo ser más aceptados. "Pero en la práctica resulta algo muy risible. Los gays las ningunean absolutamente. No las consideran en sus fiestas, y para ellos las lesbianas son feas y fomes cuyos fines no van para nada con sus propósitos."
Por lo tanto, según este profesional los homosexuales definitivamente se discriminan entre ellos mismos. No soportan a los travestis ni a la lesbianas. Incluso los mismos bisexuales son mal vistos ya que se piensa que ellos son unos desorientados."Justamente por ello hablamos siempre de minorías sexuales, porque los estilos de vida de cada uno de estos grupos son diferentes."
Para muchas lesbianas, no obstante, los lugares de esparcimiento no son lo más importante. Sobre todo en regiones, donde los gays ya han marcado terreno instalando sus famosas discos.
Sólo en el barrio Bellavista, considerado un verdadero núcleo del carrete gay santiaguino, funcionan cuatro locales para lesbianas. Tres de ellos son disco-pubs y uno, restaurant. En competencia con los 15 a 18 centros de diversión para homosexuales hombres existentes en la capital.
Las páginas de "gaychile.com" y "openchat.cl" tienen salas exclusivas para mujeres chilenas.
Las mujeres también rechazan a los hombres que entran a su sala. Muchas veces se trata de bisexuales que desean conocer a una mujer, pero éstas de inmediato asumen una postura agresiva atacando al intruso y exigiéndole que se retire. Según las mismas cibernautas, ellas son discriminadas en las discotecas gays, no sólo porque los shows están hechos para el público masculino, sino también por medidas establecidas en los mismos locales en contra suya. Un ejemplo de ello es que en algunas discotecas y pubs el valor de su entrada es bastante más caro (situación que incluso se da en regiones), argumentado los dueños de estos locales que las mujeres homosexuales otrora tendían a pelear demasiado utilizando la agresión física, razón por la cual ya no se les deja entrar como a sus homólogos varones. En lugares específicos incluso se les ha prohibido el ingreso. Uno de los propietarios de una disco gay, que se reservó la identidad, señaló que lo mejor que pueden hacer las lesbianas es proliferar sus espacios ellas mismas. "Si son un público rentable o no es algo que ellas deciden" concluyó el propietario.
Lo importante es saber que la homosexualidad femenina está presente en nuestro país. Constituye una orientación sexual, talvez más invisible que la de sus pares masculinos, pero no por ello inexistente. Conviven con nosotros en nuestras familias, trabajo y vida social pasando en la mayoría de los casos desapercibidas. Por consiguiente es bueno tener presente que las lesbianas no sólo luchan contra la discriminación al ser homosexuales, sino además por ser mujeres. A la sociedad entonces le cabe un compromiso mayor de aceptación, ya que ellas han estado siempre presentes en nuestra sociedad, siendo las dueñas de la más absoluta sensibilidad, al congujar las emociones femeninas doblemente. Quizás por ello, muchas artistas y escritoras que vivieron intensas relaciones lésbicas dejaron estampada esta condición, posiblemente de manera oculta, en sus obras maestras. Entonces, no volteemos la cabeza ingnorándolas. Abramos paso a una sociedad más diversa y justa pues ellas, quienes son mujeres ante todo, tienen muchas cosas que decirnos
En internet, las lesbianas en Chile han tenido una tímida apertura. Lo que no ocurre con mujeres homosexuales de otras partes del mundo, específicamente de América del Norte y Europa.
Según una cibernauta de 26 años cuyo nick es Helia, la lesbianas en Estados Unidos o Canadá hablan de temas bastante abiertos. Se expresan con términos sexuales y eróticos sin tapujos. Como ligando e invitándose a tener un encuentro, o bien ir directo al grano: tener sexo. Más o menos algo similar a lo que ocurre con los gays hombres en Chile, quienes, según ya se ha visto en los medios de comunicación, se han expandido de manera bien liberal en las principales ciudades del país.
"Las minas acá tienen muchas trancas. Son distintas a las de Europa por ejemplo o de otras partes", señala Helia, quien reconoce que su visión es diferente pues vivió junto a sus padres exiliados en Alemania, donde no existe gran represión hacia hombres y mujeres de orientación homosexual.
"No digo que lo que hablan las chicas acá sea malo. Por lo general, comentamos sobre poesía, hablamos de arte o filosofía. Sin embargo, en una oportunidad estaba bastante calientes y se me ocurrió poner en mi descripción que era delgada, femenina, sensual y ardiente, ante lo cual saltaron todas en mi contra. Una tal "Lechuga" me insultó y dijo que yo era una pajera, pues chateaba con esos términos. Francamente no veo nada malo en masturbarse por internet, si todo es virtual. Estoy más que segura, que los gays, los hombres heteros y las mujeres heteros lo hacen cuando chatean la mayoría de las veces".
Fuente: www.elescorpiano.cl |