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martes
may 21
El amor no discrimina, nosotros sí PDF Imprimir E-mail
El pasado 14 de Febrero, a medida que iba caminando por la avenida 28 de Julio rumbo al acto simbólico El Amor No Discrimina en el Parque del Amor, me preguntaba a mi mismo si realmente todos nosotros habíamos internalizado de alguna forma la idea de no discriminarnos mutuamente. Me sonó muy curioso comparar esa frase tan atinada con la imagen de una parodia realizada por un grupo de chicos con notorias muestras de prejuicio.

{mosgoogle}Me explico. Efectivamente, ese día llegué tarde, y no fui testigo del show del Taller Artístico de Villa El Salvador que presentó una parodia musical de Yola Polastri y sus Burbulocas. No obstante ello, dicha parodia también fue presentada el año pasado en la Marcha del Orgullo 2006,- el cual si logré ver- y fue precisamente ese show el que me llamó la atención relacionarlo con el acto El Amor No Discrimina, en el sentido de ser un show cargado de actitudes racistas y por ende discriminatorias frente a un acto que pretende ser todo lo contrario.

PArque del Amor de Miraflores

En dicho show –me refiero al visto el año pasado, el cual según mis informantes no ha variado en esencia con este último- se notaba claramente las constantes bromas racistas referidas hacia una “burbuloca” que tenia piel más oscura.  Se que muchos dirán, que son simplemente bromas. Pero el echo está que a través de las bromas y chistes se burla, denigra y ridiculiza a otra persona por el color de piel. Reforzando de esta manera prejuicios y estereotipos. No estoy seguro si el show presentado en el Parque del Amor tiene la misma carga racista y grosera que la del año pasado, pero si estoy seguro que en cuanto a discriminación un gran porcentaje de los peruanos -incluidos los gays, lesbianas, bisexuales y trans-  aún continuamos reproduciendo, de diferentes modos, actitudes discriminatorias y racistas que las vemos tan naturales, que las presentamos en actos públicos para la mofa de la
audiencia.

Pero lamentablemente ese tipo de acciones no son las únicas, existen otras tan así de cuestionables. Una de ella se manifiesta en el famoso derecho de admisión que suelen sostener las discotecas o lugares de socialización similares como parte de una política de exclusividad, contradiciendo la ley, la cual indica que las reglas particulares no pueden vulnerar preceptos universales como la no admisión a un lugar por cuestiones referidas a la condición social, raza, apariencia física o de otra índole. No obstante ello, muchos establecimientos dirigidos al segmento gay han optado por colocar en su publicidad frases del mismo calibre, frases como: “No plumas, no lentejuelas”, o “Sólo gente masculina” O incluso en casos extremos frases como “No travestis, no locas” vulnerando el derecho de otros a no ser discriminados. Es curioso, pues estos mismos locales aducen ser discriminados o vulnerados en sus derechos por instituciones que regulan los locales de entretenimiento.

Es sorprendente que para muchos gays  este tipo de actitudes no sea cuestionable.  Es más muchos sostienen  (tanto a través de hechos como en palabras) que el aspecto físico de un travesti o de algún chico afeminado es suficiente evidencia para negarle el acceso a servicios que otros si puedan gozar, pues ellos son “escandalosos”. Pero veamos cual es el meollo del asunto. Por un lado, los dueños de estos stablecimientos (discotecas, bars, websites, etc), parten de el hecho que un gay, debe ser de una forma especifica, es decir, negando la diversidad, asumen que el ideal de lo gay debería ser un tipo masculino y en la medida de lo posible lo más occidental posible. Además su fin supremo es el de obtener dinero a costas de los usuarios. Por otro lado muchos gays de forma prejuiciosa consideran que las personas trans desprestigian a los gays, argumentando igualmente que existe una sola forma de ser gay o no heterosexual.

Todo ello son prejuicios que se arrastran en nuestra cultura, la cual sostiene que la homosexualidad -y en este caso el rol pasivo- (...) es una práctica y una actitud antinatural, enferma y perversa (...) tratamos de probar al grupo cuan heterosexuales somos - o como diría Norma Fuller “... para la cultura peruana la feminización y la homosexualidad pasiva son las formas más evidentes de lo abyecto”.

Ahora bien, las formas de evidenciar lo abyecto asociado a lo femenino también se dan desde lo menos femenino. Por ejemplo, recuerdo claramente que un chico completamente identificado con el estereotipo femenino de un gay, argumentaba que a las travestis no las deberían dejar ingresar a las discotecas pues son muy “escandalosas”. Definitivamente todo ello es producto de los miedos o “fantasmas”  a los que somos sometidos por la subordinación masculino/femenino que se ejerce dentro de una sociedad machista, sexista y excluyente  como la nuestra.

Realmente suena tan incoherente pedir respeto e inclusión a la sociedad en su conjunto, cuando nosotros mismos no nos respetamos, incluimos y ni nos soportamos en nuestros espacios de convivencia. Creo que sería importante conversar y reflexionar sobre ello, para que de alguna forma no invisibilicemos esta problemática tan palpable y empecemos a tomar medidas para combatirla.

Carlos Omar Araya
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BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
HURTADO Lourdes,  Ellos si pueden ellas no deben. Discurso sobre amor, sexualidad y género en los baños de la facultad de Ciencias Sociales de la UNMSM, 2001
DIAKONIA, Asociación Ecuménica de Suecia, Perspectiva de género en la cultura democrática

 

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